Buscar este blog

viernes, 13 de julio de 2018

Alga Parda


No todas las algas son verdes. Os vamos a presentar un alga parda o feofícea. En estado adulto son pluricelulares (aunque a diferencia de plantas y animales no forman tejidos complejos), y macroscópicas (visibles al ojo humano).


Su color se debe a los pigmentos que acompañan a las verdes clorofilas: los carotenos y las xantófilas que se mezclan como en una paleta de pintor para dar ese color pardo que las caracteriza.

Una antigua teoría atribuía esta variación cromática a una distribución en la columna de agua donde poder captar la radiación disponible en cada profundidad.

Esta teoría ha quedado obsoleta al encontrar algas verdes, rojas o pardas a cualquier profundidad a la que llegue la luz. Parece ser que el límite en profundidad tiene que ver más con la intensidad luminosa que con el tipo de radiación solar que puede ser captado bajo el agua. 


Foto: V. Aparici
Si habéis llegado aquí y aguantado el adoctrinamiento biológico, merecéis  como premio conocer esta alga parda que posiblemente responde al nombre de Taonia atomaria


Se fija al sustrato rocoso mediante un disco del que salen sus frondes (pseudohojas) que pueden llegar hasta los 30 cm de longitud. Raramente se encuentra por debajo de los 20 m. Es de hábitos esciáfilos (más de sombra que de sol) y epilíticos (que vive encima de las rocas) y también podemos encontrarla en charcos de marea, allí donde esta sea bien perceptible.


Las estrías más oscuras que se observan, tiene relación con los órganos reproductores.

Texto corregido y revisado por laerrataquemata.com



No hay comentarios: